Una nueva moda está entre los jóvenes y acaban de desplazar a los Sonny Angels, que se popularizaron gracias a las redes sociales. Ahora TikTok lo hace de nuevo con los muñecos Labubu, con estética traviesa y una cara que parece sacada de un cuento de miedo, es esa pieza coleccionable que todos, o al menos la generación Z, quieren tener.
Los juguetes ya no son solo cosa de niños y las nuevas generaciones buscan generar tendencias y viralizarse en redes. Estos accesorios de colección destacan por su apariencia de elfos peludos con orejas puntiagudas, ojos grandes y dientes afilados. Son muñecos que combinan lo adorable con lo travieso.

Se han convertido en uno de los accesorios más deseados del momento y son un básico de la moda; todos quieren tenerlo en las carteras o incluso en los outfits. La obsesión por los Labubu es real, tanto que en todas partes están agotados.
La estética de estos muñecos, que nacieron en Asia, pero se viralizaron en América, conecta muy bien con los gustos de una generación que busca piezas que sean visualmente atractivas, raras y que se puedan personalizar.
Labubu no es solo un muñeco, sino todo un universo. Esta criatura fue creada en 2015 por el artista hongkonés Kasing Lung como parte de su serie ilustrada The Monsters, inspirada en la mitología nórdica y los cuentos europeos. En 2019, la empresa china Pop Mart dio el salto al formato físico con figuras de vinilo y peluche, apostando por el exitoso modelo de cajas sorpresa. Desde entonces, se han lanzado más de 25 series diferentes y 300 variaciones, con ediciones temáticas. Además de los muñecos, hay Labubus convertidos en llaveros, adornos de bolso e incluso vestidos con ropa intercambiable. En el 2024 se hicieron virales, gracias al impulso que tuvieron en redes sociales como TikTok e Instagram.
Su popularidad se debe a tres factores principales: su estética, la oportunidad de coleccionarlos y por la emoción de lo desconocido.

