El cáncer de ovario continúa siendo una de las enfermedades más difíciles de detectar a tiempo en las mujeres. Aunque no es el tipo de cáncer ginecológico más frecuente, sí es considerado uno de los más silenciosos debido a que sus síntomas suelen confundirse con molestias digestivas o urinarias.
Durante una entrevista en Café Fm Mundo, la doctora María Elena Lara, especialista en ginecología oncológica y miembro del Hospital Metropolitano, explicó que muchas pacientes llegan a consulta después de haber visitado gastroenterólogos o médicos internistas sin encontrar mejoría en sus síntomas.
Según la especialista, algunas señales frecuentes pueden incluir:
- Inflamación abdominal constante.
- Sensación de distensión después de comer.
- Dolor pélvico o abdominal.
- Urgencia urinaria.
- Molestias digestivas persistentes similares a gastritis o colitis.
El problema, explicó la doctora, es que estos síntomas no suelen relacionarse inmediatamente con un problema ginecológico, lo que retrasa el diagnóstico.
A diferencia del cáncer de mama o del cáncer de cuello uterino, actualmente no existe un examen único y definitivo que permita detectar el cáncer de ovario de forma temprana en todas las mujeres. Sin embargo, los chequeos ginecológicos regulares pueden marcar una gran diferencia.
La doctora recomendó realizar controles anuales y complementar la evaluación con ecografías transvaginales hechas por médicos radiólogos especializados. Además, insistió en la importancia de revisar antecedentes familiares de cáncer de ovario, mama, próstata, colon o páncreas, ya que podrían incrementar el riesgo.
Otro punto importante abordado durante la entrevista fue el tratamiento. Lara explicó que, cuando existe sospecha de malignidad, el abordaje debe ser realizado por especialistas en ginecología oncológica para evitar procedimientos incompletos que puedan disminuir la supervivencia de las pacientes.
Actualmente, muchos casos se manejan mediante laparoscopía, una técnica mínimamente invasiva que permite observar la cavidad abdominal, tomar biopsias y, si se confirma malignidad, realizar el tratamiento quirúrgico en el mismo procedimiento.
La especialista también aclaró que sí existe la posibilidad de preservar la fertilidad en pacientes diagnosticadas en etapas tempranas. Si el cáncer afecta únicamente un ovario, es posible conservar el útero y el otro ovario para permitir futuros embarazos.
Finalmente, el Hospital Metropolitano destacó la importancia de generar conciencia durante mayo, mes de prevención del cáncer de ovario, impulsando espacios educativos e informativos para que más mujeres aprendan a reconocer señales de alerta y prioricen sus controles médicos.

