En las cirugías sin sangrado se usan herramientas de alta frecuencia y selladores vasculares para coagular los vasos sanguíneos a medida que se cortan, evitando la hemorragia. Esto, en operaciones veterinarias resulta una revolución ya que, menos sangrado significa menos trauma para el animalito, menor tiempo quirúrgico, menos riesgo de infecciones y una recuperación mucho más rápida.
Además, disminuye la necesidad de transfusiones y el dolor postoperatorio. Hoy estas técnicas se aplican en especialidades como cirugía general, ginecología, urología y odontología, con excelentes resultados clínicos y seguridad.
En entrevista para El Mundo de Cabeza, Alejandro Rueda, cirujano veterinario, explicó cómo esta era de la cirugía sin sangrado eleva la seguridad y eficacia en muchas operaciones. Destacó que estas intervenciones proporcionan una mejor calidad de vida a las mascotas.

