La figura de Frida Kahlo continúa generando descubrimientos capaces de sorprender incluso a los mayores especialistas en su obra. Esta vez, una serie de cartas inéditas atribuidas a la artista mexicana reveló detalles de una relación sentimental con la pintora francesa Jacqueline Lamba, integrante destacada del movimiento surrealista y esposa del escritor André Breton.
El hallazgo aporta una nueva perspectiva sobre la vida personal de Kahlo y abre una conversación sobre una historia que durante décadas permaneció en las sombras.
Las cartas fueron dadas a conocer a partir de una investigación del historiador y especialista en Frida Kahlo, Salomon Grimberg.
Según los reportes, la correspondencia fue descubierta entre documentos que inicialmente no habían sido identificados correctamente. A través de su análisis fue posible establecer el vínculo entre ambas artistas y confirmar una relación afectiva que durante años había sido mencionada solo como un rumor dentro de ciertos círculos académicos.
Jacqueline Lamba fue una reconocida pintora surrealista francesa que, pese a su talento, quedó frecuentemente eclipsada por la fama de André Breton, considerado uno de los principales impulsores del surrealismo. Durante la década de 1930, Lamba y Breton visitaron México, donde establecieron contacto con Frida Kahlo y Diego Rivera. Ese encuentro marcó el inicio de una amistad artística y personal que, según las nuevas evidencias, habría evolucionado hacia una relación amorosa.
Las cartas destacan por su tono íntimo y por detalles simbólicos que refuerzan la cercanía entre ambas mujeres. Algunas estaban selladas con marcas de lápiz labial, un gesto asociado con frecuencia a las expresiones de afecto de Kahlo. Investigaciones previas ya habían demostrado que la artista mantenía correspondencia apasionada con varias personas a lo largo de su vida, tanto hombres como mujeres, reflejando una personalidad libre y desafiante para las normas sociales de su época.
La vida amorosa de Frida Kahlo ha sido ampliamente documentada. Además de su intensa relación con Diego Rivera, se le atribuyen vínculos sentimentales con figuras del arte, la política y la cultura. Sin embargo, el caso de Jacqueline Lamba adquiere especial relevancia porque aporta evidencia directa de una conexión hasta ahora poco conocida.
Más allá del interés biográfico, este descubrimiento contribuye a comprender mejor el entorno artístico e intelectual que rodeó a Kahlo. Las cartas no solo hablan de amor, sino también de admiración mutua, creatividad y libertad, elementos que siguen alimentando el legado de una de las artistas más influyentes del siglo XX.

