falta de diálisis

La lucha diaria de los pacientes renales en Ecuador

Para una persona con insuficiencia renal, una sesión de diálisis no es opcional: es un tratamiento que permite eliminar parte de las toxinas y el exceso de líquido que los riñones ya no pueden retirar por sí solos. En Ecuador, los pacientes renales denuncian que las dificultades económicas entre el Estado y las clínicas dializadoras están afectando la continuidad de sus tratamientos. Gabriela Álvaro, representante del Frente de Pacientes Renales, advierte que detrás de cada sesión suspendida o reducida existe un paciente cuya vida puede quedar en riesgo.

Camila Villacís

1 Octubre de 2026
Gabriela Álvaro explica la situación de los pacientes renales en Ecuador.
Gabriela Álvaro explica la situación de los pacientes renales en Ecuador. FM Mundo

Gabriela explica que los pacientes renales tienen un funcionamiento muy reducido o nulo de los riñones y que muchos ya no pueden eliminar adecuadamente las sustancias de desecho del organismo, por lo que necesitan diálisis de manera periódica. 

Una hemodiálisis en un centro suele durar alrededor de cuatro horas y se realiza varias veces por semana. La representante sostiene que algunos pacientes están recibiendo sesiones de tres o incluso dos horas debido a las dificultades que atraviesan las clínicas. Gabriela explica que reducir o perder sesiones puede provocar acumulación de líquidos, potasio y otras sustancias en el organismo, lo que puede llevar incluso a la muerte. 

El problema, según Álvaro, golpea especialmente a personas de la tercera edad y a pacientes que no tienen recursos económicos. Señala que algunas dializadoras les han pedido llevar insumos o incluso medicamentos necesarios para recibir atención, mientras otros pacientes han tenido que organizar rifas, bingos y colectas para conseguir recursos. También afirma que hay personas que terminan realizando menos sesiones de las que necesitan por la falta de recursos. 

La representante asegura que varios de sus compañeros han perdido la vida en medio de estas dificultades y sostiene que un paciente puede llegar a permanecer una semana sin diálisis, aunque ese periodo puede convertirse en una etapa de fuerte deterioro o de "agonía". 

Otro de los puntos que preocupa al Frente es el costo del tratamiento. Álvaro señala que la hemodiálisis puede representar alrededor de 1.456 dólares mensuales y explica que muchos pacientes que reciben atención a través del Ministerio de Salud Pública son derivados a prestadores externos. Según su denuncia, el acumulado de obligaciones del Estado ha provocado que algunas clínicas limiten los cupos disponibles para estos pacientes. 

Álvaro sostiene que aproximadamente el 70 % de los pacientes pertenece al MSP y el 30 % al IESS. También destaca que Ecuador cuenta con un modelo que, además de la diálisis, puede incluir atención en nutrición, salud mental y exámenes complementarios, aunque asegura que este beneficio no llega de la misma manera a todos los pacientes. 

Frente a esta situación, menciona como una alternativa la posibilidad de ampliar las alianzas con centros especializados: señala que el acuerdo alcanzado con DaVita es un paso, pero recuerda que existen muchas otras clínicas con las que se podrían establecer convenios. 

 

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