Las modificaciones del ADN que no cambian la secuencia de ADN pueden afectar la actividad genética. Los compuestos químicos que se agregan a genes individuales pueden regular su actividad. Estas modificaciones se conocen como cambios epigenéticos. El epigenoma comprende todos los compuestos químicos que se han agregado a la totalidad del ADN (genoma) como una forma de regular la actividad (expresión) de todos los genes dentro del genoma.
Los cambios epigenéticos pueden ayudar a determinar si los genes están activados o desactivados y pueden influir en la producción de proteínas de ciertas células, asegurando que solo se produzcan las proteínas necesarias. Los patrones de modificación epigenética varían entre individuos, diferentes tejidos en un individuo e incluso diferentes células.
Camila Vela, nutricionista funcional y deportiva, explicó, en entrevista para El Mundo de Cabeza que la epigenética estudia cómo nos afectan factores externos en nuestra genética, es decir, nuestra carga tóxica, las emociones, alimentación, calidad de sueño, el ambiente, entre otras. Según estudios, hay personas que, debido a su genética, pueden ser más propensos a padecer enfermedades graves como diabetes, cáncer, entre otros. Sin embargo, la especialista aseguró que, si es que esa persona modifica emociones, nutrición, etc., 'no significa que su genética va a cambiar, pero si tiene menos oportunidades de padecer esas enfermedades'. Es primordial mejorar nuestro estilo de vida.
La epigenética nos ofrece una nueva perspectiva sobre cómo nuestros genes y el ambiente interactúan para influir en nuestra salud y la de las generaciones futuras.

