El secreto: perder la vergüenza

Sentirte segura en la intimidad empieza antes de estar en pareja

Durante años, la sexualidad femenina ha estado rodeada de mitos y tabúes que pueden hacer que muchas mujeres se sientan inseguras al momento de estar con su pareja. La idea de que deben tener un cuerpo perfecto, esconder ciertas partes o evitar tomar la iniciativa todavía pesa en la intimidad. Para Ezequiel López, sexólogo, la seguridad sexual no depende de tener un cuerpo ideal, sino de aprender a sentirse bien con uno mismo y dejar atrás la vergüenza.

FM Mundo

8 Septiembre de 2026
¿Cómo sentirte más segura de ti misma en la intimidad con tu pareja?.
¿Cómo sentirte más segura de ti misma en la intimidad con tu pareja?. Shutterstock


Uno de los ejemplos más comunes es apagar la luz o evitar determinadas posiciones porque la mujer siente que su cuerpo queda más expuesto. Sin embargo, López explica que muchas veces el erotismo tiene más relación con la actitud y la manera de moverse que con las características físicas. 

Según el especialista, los hombres pueden valorar más que una mujer se sienta cómoda con su cuerpo y tenga apertura para disfrutar que el hecho de que cumpla con un determinado estándar de belleza. La investigación también ha encontrado una relación entre una imagen corporal más positiva, una mayor seguridad sexual y una menor preocupación por la apariencia durante la intimidad.

López aclara que cada mujer tiene derecho a cambiar lo que quiera de su cuerpo, ya sea comer más sano, hacer ejercicio, cambiar su forma de vestir, maquillarse o incluso someterse a una cirugía estética, pero la decisión debe nacer de ella misma y no de la presión por agradar a otra persona. 

Por eso recomienda un ejercicio sencillo: elegir tres cosas que le gusten de su cuerpo y ponerlas en primer plano, mientras aquello que no le agrada deja de ser visto como un "defecto" y pasa a ser entendido como una característica. La idea es mirar primero las virtudes y después aprender a convivir con aquello que genera inseguridad. 

Para el sexólogo, todo comienza con tener una mirada más amigable hacia uno mismo: quererse un poco más, tratarse bien y hablarse bien. Esa seguridad también se construye comunicando lo que gusta, lo que incomoda y aquello que no se quiere hacer con la pareja; hablar abiertamente sobre estos temas puede favorecer una vida sexual más satisfactoria y una relación más saludable.

Por eso, sentirse segura en la intimidad no significa dejar de tener inseguridades, sino aprender a no permitir que ellas controlen el momento. 

Y, como resume López, una parte importante del proceso es perder la vergüenza y darse a una misma el valor que no debería depender de la mirada de los demás.

Escucha la entrevista aquí: 

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