Ariana Grande obtuvo autorización judicial para acelerar la recopilación de información en la demanda que presentó contra personas no identificadas a las que acusa de participar en el robo y difusión de material inédito, incluidos canciones, fotografías y otros archivos personales.
La decisión fue emitida por un tribunal de Los Ángeles y permite al equipo legal de la cantante solicitar información a plataformas de internet y otras entidades antes del plazo habitual establecido para este tipo de procedimientos.
En la querella, Ariana Grande sostiene que personas vinculadas con su círculo cercano fueron víctimas de ataques dirigidos a sus dispositivos con el objetivo de obtener canciones, fotografías y otros materiales que todavía no habían sido publicados.