Britney Spears ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación el domingo 12 de abril, según informó la revista People.
El entorno de la cantante lo considera un paso clave para su recuperación, ya que el ingreso se produce, además, cinco semanas después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.
Fuentes cercanas a la artista señalaron que esta decisión responde a la necesidad de "dar un paso adelante" en su bienestar personal, tras un episodio que su propio equipo calificó de "completamente inexcusable".
El arresto de Spears se produjo el pasado 4 de marzo, cuando agentes del Condado de Ventura, en el sur de California, detectaron un comportamiento errático al volante.
Tras someterse a varios controles para comprobar si estaba sobria, Spears fue detenida y puesta en libertad horas más tarde.
La cantante deberá comparecer ante un juez el próximo 4 de mayo por esta detención.