La noche del sábado, el corazón de la Capital Surcoreana se transformó en un escenario global.
Tras casi cuatro años de pausa por el servicio militar obligatorio, BTS regresó como grupo completo con un concierto multitudinario, que fue transmitido en vivo por Netflix y seguido por millones de fans en todo el mundo.
¡Estamos de regreso!", exclamó RM al iniciar el show.
La aparición del grupo en la plataforma iluminada desató una ola de gritos entre los asistentes, que agitaban lightsticks y levantaban sus teléfonos para registrar cada instante.
El concierto, titulado BTS Comeback Live: Arirang, se realizó al aire libre, en uno de los espacios más simbólicos de Corea del Sur.
Según Associated Press, 22,000 personas lograron acceder a los asientos gratuitos habilitados, mientras otros miles siguieron el concierto desde pantallas cercanas o a través de la transmisión en línea.
El espectáculo, de aproximadamente una hora, combinó temas del nuevo álbum con éxitos de su repertorio.