En una entrevista reciente en Podcast de The New York Times, el cantante británico explicó que este trabajo simboliza no solo un retorno a la vitalidad de su característico pop, sino también una reacción directa a los desafíos vividos en los últimos años.
El álbum Play surge después de lo que Sheeran describe como "dos años de verdadera nubosidad", un periodo en el que la pérdida de dos amigos cercanos, el diagnóstico de cáncer de su esposa Cherry y una serie de litigios por derechos de autor, afectaron su estabilidad emocional y creativa.
El propio artista reconoce que este disco es una respuesta instintiva a esa etapa oscura: "Esta es una reacción total de que este tiene que ser el disco más brillante y tecnicolor que podamos hacer", afirmó en la conversación con The New York Times.