El paso de Justin Bieber por el Coachella 2026 dejó uno de los momentos más comentados del evento.
Con un set cargado de emoción y una puesta más íntima de lo habitual, el artista volvió a los escenarios grandes apostando a la cercanía con el público.
Lejos de un show lleno de artificios, Justin Bieber eligió centrarse en la música y en su interpretación.
Entre los momentos más destacados del recital, sonaron canciones como "All I Can Take", "Daisies" y "Yukon", que representan su presente artístico.
Sin embargo, el artista rompió por completo con el estándar habitual de los headliners: un set apoyado en un portátil, búsqueda activa de vídeos en YouTube y un canto en directo sobre sus propias grabaciones recordando sus clásicos éxitos como: Baby, Never Say Never, Sorry, y como no, los videos que su madre subió a YouTube y que fue el punto clave de inicio de su carrera artística.