Durante un concierto de la gira Mayhem Ball en el Tokyo Dome, Lady Gaga detuvo su show para criticar duramente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos por las acciones que han generado miedo entre familias, niños y comunidades enteras, especialmente en Minnesota, donde operativos recientes han sido ampliamente cuestionados.
Sentada al piano, la cantante expresó que su corazón "duele" al pensar en quienes viven con temor y llamó a recuperar un clima de seguridad, paz y responsabilidad, dedicando la emotiva canción Come To Mama a todos los que sufren o se sienten solos.
Gaga también instó a los líderes políticos a escuchar a la población y actuar con compasión, destacando que las vidas de muchas personas están siendo "destruidas ante nuestros ojos".
El discurso fue recibido con respeto por el público presente y se suma a un creciente diálogo cultural sobre derechos humanos.