En declaraciones recientes, la cantante Mariah Carey volvió a referirse a los años difíciles que vivió durante su matrimonio con el productor musical Tommy Mottola, con quien estuvo casada entre 1993 y 1998.
"A veces me siento enojada al recordarlo", confesó, haciendo referencia a los niveles de control que, según ella, marcaron esa etapa de su vida personal y profesional.
Carey relató que vivía bajo una estricta vigilancia, con cámaras instaladas en su casa y con restricciones incluso para salir o tener contacto con amigos y colaboradores.
"No tenía libertad como ser humano. Era casi como estar presa", dijo en tono reflexivo. La artista ha hablado en varias ocasiones sobre ese período, describiéndolo como una relación asimétrica donde el poder y la manipulación afectaron su bienestar emocional.
En ese contexto nació "Butterfly" (1997), uno de los discos más personales de Carey, que marcó su distanciamiento creativo de Mottola y su exploración de nuevos sonidos, como el R&B y el hip-hop.
Hoy, a sus 55 años, la artista asegura que contar su historia es una forma de sanar, pero también de dar voz a quienes atraviesan relaciones tóxicas en silencio.