Doce años después de su última actividad, la cuenta oficial de Robin Williams en Instagram volvió a tener publicaciones. La decisión no responde a una campaña promocional ni a un nuevo proyecto audiovisual: sus tres hijos, Zak, Zelda y Cody Williams, recuperaron el perfil para proteger el legado de su padre frente al creciente uso de inteligencia artificial para recrear su imagen y su voz.
La reactivación ocurrió el 17 de agosto, fecha cercana a lo que habría sido el cumpleaños número 75 del actor y comediante. El objetivo de la familia es convertir la cuenta en un espacio confiable donde los seguidores puedan encontrar fotografías, videos, historias y recuerdos auténticos de Williams.
La iniciativa también responde a la proliferación de contenidos deepfake, capaces de reproducir digitalmente el rostro, la voz o la personalidad de una persona.
En el caso de Robin Williams, su hija Zelda ha sido especialmente crítica con este tipo de recreaciones y anteriormente pidió a los usuarios que dejaran de enviarle videos de su padre creados con IA.
Para Zelda, el problema no es solamente tecnológico. También existe una dimensión emocional y artística: las recreaciones pueden presentar al actor diciendo o haciendo cosas que nunca realizó, generando una versión artificial de alguien que ya no puede dar su consentimiento. La actriz y directora ya había advertido sobre este riesgo durante la huelga de SAG-AFTRA de 2023.
Por eso, la familia eligió una estrategia particular: no competir contra la inteligencia artificial con más tecnología, sino con autenticidad.
La cuenta recuperada servirá como una especie de archivo digital oficial para que nuevas generaciones conozcan el trabajo de Williams a través de material real.
La decisión abre además una conversación cada vez más urgente en Hollywood: cómo proteger la identidad y la memoria de artistas fallecidos cuando la tecnología permite recrearlos con una precisión que hace cada vez más difícil distinguir realidad de ficción.

