El salsero, actor y político llegó el sábado 30 de agosto a la función 23 para honrar la invitación de Benito, y cantó algunos de sus éxitos, como Amor y control y Patria.
Dio así su aprobación a la carrera y el impresionante ascenso de Bad Bunny, que este año ha dado un giro a su música con el álbum Debí tirar más fotos, al que ha concebido como un homenaje a los géneros musicales de la isla.
"De visita en la residencia de Bad Bunny en el Coliseo de Puerto Rico. Gracias por la invitación, Benito, y al público presente, gracias por la recepción", escribió horas después del show el músico de 77 años, conocido como "el poeta de la salsa" y el creador de la "salsa intelectual".