Cuatro años después de anunciar su separación, Shakira y Gerard Piqué volvieron a encontrarse en los tribunales de Barcelona para solicitar una revisión del acuerdo que regula las visitas y los desplazamientos de sus hijos, Milan y Sasha.
Shakira solicitó reducir los viajes transatlánticos de corta estancia de los menores entre Miami, donde viven con ella, y Barcelona, donde reside el padre, "para proteger su bienestar emocional, físico y académico", según explicaron sus representantes legales en un comunicado.
Para ello, propone que sea Piqué quien se desplace a Miami en los periodos vacacionales de pocos días, facilitando que los menores puedan "mantener durante más tiempo su rutina escolar, social y familiar", agregaron.
Con su petición, la cantante "no pretende reducir el tiempo que los niños comparten con su padre".