Actividad Volcánica

Actividad del volcán Guagua Pichincha pasa de baja a baja ascendente, según el Instituto Geofísico

El cambio en el comportamiento del volcán fue calificado como una anomalía por los técnicos, quienes retomaron el monitoreo directo desde el cráter tras cinco años.

La actividad del volcán Guagua Pichincha, ubicado a solo 12 kilómetros al suroccidente de Quito, ha mostrado un cambio que, aunque sutil en apariencia, es significativo para los expertos que vigilan su comportamiento. Según el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IGEPN), la actividad pasó de un nivel "bajo" a "bajo ascendente", una categoría que indica una posible evolución en la dinámica interna del volcán.

Los especialistas califican este cambio como una "anomalía", ya que ha venido acompañado por un aumento en la sismicidad. En los últimos dos meses se han registrado hasta 60 sismos diarios, algunos con magnitudes de hasta 4 grados en la escala de Richter.

Debido a esta situación, un equipo del IGEPN descendió al cráter el pasado 15 de mayo, en una expedición que no se realizaba desde hace cinco años. El objetivo fue recolectar muestras de gases y materiales para analizar posibles cambios en la composición química, temperatura o actividad interna del volcán.

¿Qué significa "baja ascendente"?

Aunque el término no indica una erupción inminente, sí alerta sobre una variación que debe ser monitoreada de cerca. El cambio implica que los indicadores internos muestran una tendencia creciente en parámetros como sismicidad, emisión de gases y presión subterránea.

Los técnicos del Instituto enfatizan que por ahora no hay señales de peligro inmediato para la población, pero insisten en mantener la vigilancia constante y tener protocolos de prevención actualizados, especialmente por la cercanía del volcán a zonas urbanas.

El Guagua Pichincha es uno de los volcanes más monitoreados del Ecuador debido a su proximidad con la capital. Su última gran erupción fue en 1999, y desde entonces ha tenido fases de actividad moderada, aunque con largos periodos de calma.