Darío Macas Salvatierra presentó su renuncia expresa e irrevocable al cargo de alcalde de Machala mediante un documento fechado en Latacunga el 10 de agosto de 2026.
En la comunicación, dirigida al Consejo Nacional Electoral (CNE) y al Concejo Cantonal de Machala, el funcionario solicita que su decisión tenga efecto desde esa misma fecha.
Macas permanece con prisión preventiva en Cotopaxi dentro de un proceso por presunto enriquecimiento ilícito.
"Machala merece un alcalde plenamente presente", expresa Macas en uno de los apartados centrales de la carta.
Explica que las circunstancias que enfrenta requieren "una dedicación absoluta" al ejercicio de su derecho constitucional a la defensa y sostiene que las responsabilidades públicas no deberían quedar subordinadas a la situación personal de quien las ejerce.
La renuncia fue fechada apenas un día después de concluir las vacaciones que el Concejo Cantonal le había autorizado.
El 8 de julio, el cuerpo edilicio aprobó por unanimidad 30 días de vacaciones para Macas, correspondientes al periodo comprendido entre el 9 de julio y el 9 de agosto. Durante esa ausencia, Jenny Machuca Granda asumió como alcaldesa subrogante.
En su escrito, Macas también deja una señal sobre la continuidad de la administración municipal. A Machuca le expresa "respeto", "gratitud" y sus mejores deseos, y señala que confía en que ejercerá "esta alta responsabilidad con sabiduría, sensibilidad y un profundo amor por Machala". La vicealcaldesa ha permanecido al frente del Municipio desde julio.
El escenario político de Machala cambió el 6 de julio de 2026, cuando Macas fue detenido durante un operativo coordinado entre la Fiscalía General del Estado y la Policía Nacional. Ese día se ejecutaron dos allanamientos en El Oro como parte de una investigación que había comenzado un mes antes.
Según la Fiscalía, el caso se inició a partir de una denuncia anónima recibida mediante la línea 1800 DELITO, en la que se alertaba sobre un supuesto direccionamiento de contratos del Municipio de Machala hacia empresas que tendrían vínculos con el alcalde. La investigación previa fue abierta inicialmente por presunto peculado y posteriormente el tipo penal investigado cambió a enriquecimiento ilícito.
Tras la formulación de cargos, un juez dictó prisión preventiva contra Macas, procesado como presunto autor directo, y contra su esposa, Carmen Ch., señalada como presunta cómplice.
También ordenó la retención de valores en entidades financieras y estableció un plazo de 90 días para la instrucción fiscal.
Macas llegó por primera vez a la Alcaldía en las elecciones seccionales de 2019 y obtuvo la reelección en 2023 con una alianza entre PLAN 77 y Revolución Ciudadana.
Antes de su detención se proyectaba para competir por la Prefectura de El Oro, pero el proceso judicial alteró el escenario político que había construido para las siguientes elecciones.
La carta termina con un tono de despedida de sus años en el poder municipal. "Me voy con las manos vacías de poder, pero llenas de aquello que verdaderamente permanece", escribió Macas antes de afirmar que no se despide de Machala.
Con la renuncia presentada, corresponde ahora el trámite institucional para definir la ausencia definitiva y la sucesión en la Alcaldía; el Cootad establece a la vicealcaldesa como la segunda autoridad del gobierno municipal.