Detenidos y heridos: el saldo de los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y manifestantes en Otavalo, el epicentro de las protestas
Otavalo se convirtió en el epicentro de los enfrentamientos entre manifestantes y la Fuerza Pública. El cantón amaneció cubierto por una nube de gases y humo, tras la acción de militares y policías para dispersar la marcha que impedía el paso del convoy humanitario del Gobierno que llegó a la provincia de Imbabura la tarde de ayer. Bombas lacrimógenas, escudos improvisados, piedras y otros objetos marcaron la jornada del día 23 del paro nacional, dejando al menos 6 detenidos, según el Gobierno.
La CONAIE denunció que el convoy humanitario del Gobierno sería una "ofensiva militar" para reprimir a los manifestantes. Según la Confederación, las actuaciones de la Fuerza Pública dejaron al menos 21 heridos en comunidades de Ibarra, incluyendo una mujer que tendría un impacto de la cápsula de gas lacrimógeno en la cabeza.
"La gente no quiere paro, quiere trabajar"
Mientras la Sierra alberga las protestas en contra del Gobierno, desde Daule, en la provincia del Guayas, el presidente Daniel Noboa, rechazó las manifestaciones e insistió en que las movilizaciones deben culminar.
El Primer Mandatario arremetió contra líderes de organizaciones indígenas y sociales y cuestionó su legitimidad en las comunidades. Además, los acusó de "buscar el caos" en el país, pese a que el paro cumple ya 23 días.
"Nada ni nadie nos va a detener", señaló el ministro del Interior, John Reimberg, al ratificar que la labor del Bloque de Seguridad será abrir las vías que permanecen inhabilitadas por los manifestantes. Señaló que la presencia de las autoridades en Otavalo y la provincia de Imbabura se mantendrá hasta que las carreteras sean abiertas y la actividad comercial se regularice.
Además, Reimberg consideró que las manifestaciones ya no tienen un carácter provincial, sino cantonal, al referirse a Otavalo y Cotacachi como los puntos activos de las protestas. Adelantó también que 5.000 militares se desplegarán en Imbabura para "contener" las marchas.