Tres ciudadanos de origen tailandés fueron aprehendidos la noche del 19 de mayo de 2026 en el área de aduanas del aeropuerto de Guayaquil. Los agentes policiales descubrieron que los extranjeros intentaban sacar del país a 12 iguanas marinas de Galápagos, una especie endémica y protegida, ocultas dentro de tres equipajes de mano.
La retención se produjo cerca de las 19:00 tras una alerta preventiva emitida por el personal del Centro Regional de Adiestramiento Canino (CRAC). Los uniformados de la Unidad Nacional de Policía de Protección del Ambiente (UPMA) acudieron al filtro de revisión y confirmaron la presencia de los especímenes vivos de vida silvestre (Amblyrhynchus cristatus).
Los aprehendidos, que pretendían abordar un vuelo internacional, fueron identificados como Yatthong Akklrawin (30 años), Kamlong Wanchaloem (36) y Wongdee Panom (39). Tras la intervención en flagrancia, la Policía Nacional coordinó acciones inmediatas con el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) para asegurar la supervivencia y el resguardo de los reptiles.
Se investiga a red internacional
Este operativo policial confirma las sospechas de tráfico ilícito de fauna silvestre generadas tras el hallazgo de cuatro iguanas marinas deambulando por calles del norte de Guayaquil durante la última semana. Las autoridades indagan si los extranjeros detenidos operan bajo una red internacional responsable de trasladar a los animales desde el archipiélago hacia el continente.
Días antes de las capturas en el aeropuerto, Eliana Molineros, directora médica de la Fundación Proyecto Sacha, advirtió que la presencia de estos animales en el área urbana no correspondía a un fenómeno natural.
"El gran misterio es cómo llegaron ahí. Lo que estamos seguros es que no se trata de una migración", alertó la experta, frente a la inusual aparición de una especie estrictamente adaptada a los ecosistemas de las islas Galápagos.
La Unidad de Protección de Medio Ambiente de la Policía Nacional brindará más detalles en el transcurso del día, sobre esta operación que revela otra muestra de la depredación natural de los ecosistemas locales.
Foto: Expreso