Ecuador entra a una "fase decisiva y contundente" contra el crimen organizado y confirma operaciones conjuntas con EE.UU.
Henry Delgado, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, confirmó que, desde el pasado 3 de marzo, Ecuador y Estados Unidos llevan a cabo operaciones contra organizaciones terroristas. Si bien no amplió los detalles sobre las intervenciones, aseguró que delegaciones bilaterales mantienen un contacto cercano para la planificación de acciones conjuntas.
El pasado martes, el Comando Sur de Estados Unidos anunció el lanzamiento de operaciones conjuntas con Ecuador. De acuerdo con el gobierno norteamericano, se trata de medidas "decisivas" para enfrentar al narcoterrorismo y la corrupción en la región.
Además, consideró que las intervenciones conjuntas son el reflejo de la articulación entre Estados Unidos y América Latina y El Caribe en materia de seguridad. "Felicitamos a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas del Ecuador por su inquebrantable compromiso con esta lucha", destacó el jefe del Comando Sur de EE.UU., Francis Donovan.
Desde el Ministerio de Defensa ecuatoriano, no se profundizaron en los detalles de la operación al considerar que son de carácter "reservado", con la finalidad de "no entorpecer futuras acciones".
"Podemos adelantar que entramos en una de las fases más decisivas y contundentes contra el crimen en nuestro país, y lo ejecutaremos junto a nuestro aliado EE.UU.", dijo el Ministerio de Defensa.
La tarde de ayer, la Embajada de Estados Unidos en Ecuador informó sobre otra operación conjuntas. Según la sede diplomática, la intervención ocurrió de manera articulada entre Washington y la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial para golpear a la organización criminal Hernán Ruilova Barzola, vinculada a 'Los Lobos'.
La experiencia de Colombia
En 1998, Colombia y Estados Unidos instauraron el denominado Plan Colombia con inversión en operaciones militares y entrenamiento para enfrentar el narcotráfico y los carteles de la droga. Cuando la iniciativa se implementó por primera vez, el país vecino tenía 170 mil hectáreas de plantaciones de coca, y en la actualidad, esa cifra se redujo a 130 mil. Así lo detalló Néstor Rosania, experto en seguridad y conflictos armados.
Cuestionó que, pese a que transcurrieron casi 30 años, los resultados siguen siendo marginales en un escenario que, según Rosania, representa un "fracaso" de la guerra contra las drogas de la mano de Estados Unidos. Explicó que intervenciones conjuntas se han realizado con distintos países, sin que se haya eliminado la catalogación de Colombia como el primer productor de cocaína del mundo.
La dificultad por enfrentar al narcotráfico, de acuerdo con Rosania, recae en la rentabilidad del negocio. Los altos precios de la droga en el mercado internacional hacen que las actividades ilícitas sean cada vez más sustentables. Estas complicaciones, dijo, evidencian que ni la mano dura, mano blanda o las negociaciones han tenido efectos significativos.
"En Colombia se ha intentado de todo (...) nada ha dado resultado", dijo.
Una de las razones por las que Ecuador vive un recrudecimiento de la violencia por organizaciones criminales vinculadas a la droga es, según Rosania, por el cambio en la ruta en la que se mueve el producto.
Antes, la droga se movilizaba desde Río de Janeiro hacia Centroamérica y, una vez allí, se procedía a su envío a México y Estados Unidos. Sin embargo, ahora, Ecuador y Venezuela cumplen un rol fundamental en cuanto el alcaloide pasa por todo el Pacífico y son los carteles mexicanos los que se encargan de transportarlo.
Si bien este esquema posiciona a Ecuador como un país de tránsito, Rosania consideró que resultados reales no se evidenciarán sino existe una corresponsabilidad de todos los actores. Es decir, de los productores, países de tránsito y los consumidores.
"Veo que Ecuador repite las mismas fórmulas que en Colombia han fracasado", sentenció.
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