"Estamos construyendo vulnerabilidad en vez de resistencia": Geólogo llama a fortalecer la prevención frente a un terremoto en Ecuador
La Secretaría de Gestión de Riesgos informó que seis viviendas y un edificio resultaron afectadas tras el sismo.
En Tulcán, provincia del Carchi, tres casas presentaron grietas en sus paredes, al igual que otros tres domicilios ubicados en San Lorenzo, en Esmeraldas.
Mientras tanto, en Guayaquil, se desprendió la mampostería de un edificio y cayeron sobre la acera.
El sismo en territorio ocurrió a 20 kilómetros de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en el oeste del país. Sin embargo, desde el Instituto Geofísico de Ecuador se reportó que el epicentro se ubicó en el mar, a 119 km de Riohacha, una ciudad ubicada en el norte de Colombia.
Para Theofilos Toulkeridis, geólogo e investigador, este es un "grotesco error" que da cuenta de la baja calidad de los sistemas de monitoreo que existen en el país, así como de la preparación que se necesita para tratar de mitigar las afectaciones frente a un desastre natural.
En NotiMundo al Día, añadió que un evento como el ocurrido en el país vecino se dará eventualmente en territorio ecuatoriano y por eso debemos prepararnos. "No hay ninguna duda de que esto va a pasar aquí", insistió.
Toulkeridis fundamentó su alerta en estudios geológicos que dan cuenta de dos zonas de riesgo principales: en la Costa, con el choque de placas tectónicas, y en la Sierra, donde existe el movimiento de placas de forma opuesta.
"Esto pasa normalmente de forma suave y no nos damos cuenta; pero también de forma abrupta", alertó.
Según Toulkeridis, la potencia de los terremotos registrados en Venezuela, a finales de junio, también se registró en Ibarra, en 1868, como producto de la megafalla Guayaquil-Caracas. Lo mismo ocurrió en Quito, en 1859, por la misma causa, agregó.
En la Costa, en cambio, terremotos como el de Manabí en 2016, responden al choque de placas oceánicas que se impactan contra el continente, apuntó. Con esto, Toulkeridis recordó que existen procesos naturales recurrentes, que se dan en un siglo.
"En Pedernales, cada 70 años tenemos un terremoto fuerte. En Esmeraldas, pasa cada 100 años", alertó.
En este sentido, hizo un llamado para pasar del diagnóstico a la práctica. Lamentablemente, dijo que no existe preparación por parte de las autoridades y ciudadanos, pues se sigue construyendo en zonas donde el suelo es débil por distintos motivos.
A esto se suma que en ciudades como Quito se permitan edificaciones que no cumplen con el Código Ecuatoriano de Construcción. "Esto es criminal; estamos construyendo vulnerabilidad en vez de resistencia", acotó.
Afirmó que más del 99,8% de las construcciones en Quito no son sismorresistentes, algo que debería ser tomado en cuenta para evitar eventuales tragedias, sostuvo.
"Debería preocuparnos la falta de preparación", enfatizó.
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