Seguridad

Guayas, Manabí y Los Ríos entrarían en la "fase de consolidación" del combate asimétrico al crimen organizado

Guayas, Manabí y Los Ríos son las zonas priorizadas por el Bloque de Seguridad para desplegar 10 mil militares en la llamada 'Ofensiva total'.

El presidente Daniel Noboa regresó al país para encabezar la reunión del Consejo de Seguridad en el Palacio de Carondelet, en el marco de la Operación 'Ofensiva Total'. A la sesión, acudieron los ministros de Defensa y del Interior, así como la primera vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno, luego de la movilización de 10 mil militares a zonas priorizadas de Guayas, Manabí y Los Ríos.

El encuentro se realiza a puerta cerrada para delinear las estrategias de seguridad que, según el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, se centrarán inicialmente en Guayaquil para neutralizar y eliminar las amenazas que atenten contra la seguridad.
La tarde de ayer, las Fuerzas Armadas y la Policía ejecutaron intervenciones simultáneas en los puertos de Guayaquil, Naportec y la Terminal Portuaria. Los uniformados realizaron allanamientos masivos a contenedores para identificar una posible contaminación con droga para su exportación.

Además, por disposición del ministro Loffredo, el alto mando militar se trasladó a Guayaquil.

La "fase de consolidación"

El uso de las fuerzas especiales evidencia, según el experto en seguridad, Patricio Haro, que los objetivos de valor táctico y operativo fueron cumplidos anteriormente y que, ahora, se requiere de una ofensiva final para compactar lo alcanzado. A esta etapa, la calificó como una "fase de consolidación", que, en este caso, es lo que apuntaría el Gobierno Nacional.

Explicó que, al tratarse de una amenaza asimétrica, el crimen organizado tiende a desplazarse a otras zonas cuando se ve presionado por las Fuerzas del Orden. Para esto, dijo, es importante mantener el control de puertos y fronteras, puntos por donde puede ingresar o salir droga, el principal pilar económico de las estructuras ilícitas.

"Esa amenaza asimétrica es, en algunos casos, superior a la del Estado. Tienen que usarse las mayores fuerzas para poder equiparar esta desventaja", manifestó.

Para Haro, el asesinato de tres personas dentro de una urbanización lujosa en Isla Mocolí evidencia que las organizaciones criminales no solo se alojan en los barrios olvidados por el Estado, sino también en zonas acomodadas para cumplir una suerte de "triangulación" de la droga entre Madrid, Dubái y Ecuador.

Con respecto a Quito, señaló que su situación no refleja un desplazamiento del crimen organizado, sino que se trata de un mercado sólido para la venta de droga. Esta disputa por ganar territorio en la venta de sustancias ilícitas, dijo, ocasiona escenarios de violencia.

Por otro lado, Haro consideró la importancia de unificar esfuerzos como Estado para evitar la impunidad del crimen organizado. Esto, debido a que, en ocasiones, la justicia funcionaría como una "puerta giratoria" de cabecillas y gatilleros.

"El Estado debe combatir en unidad, sino no vamos a tener resultados", finalizó.

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