Del 17 al 30 de septiembre, regirá un toque de queda en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro. La medida, que se aplicará desde las 00h00 hasta las 05h00, será temporal, focalizada y acompañada de un amplio despliegue de seguridad, detalló el ministro del Interior, John Reimberg.
El Gobierno precisó que en esta ocasión no operarán salvoconductos de ningún tipo. Solo podrán circular efectivos de primera respuesta, personal sanitario, personal para atención a emergencias, fiscales y abogados debidamente acreditados para audiencias de flagrancia. En cuanto a medios de comunicación, los periodistas podrán realizar coberturas debidamente identificados y siempre acompañando a las fuerzas del orden.
Para el exsecretario de Seguridad Pública y del Estado, Wagner Bravo, esta medida puede ser positiva siempre que se base en una planificación correcta y en información de inteligencia precisa. El objetivo debería ser restringir la movilidad de la mayoría de ciudadanos que acatan la ley para identificar, localizar e inmovilizar a los grupos ilegales que realizan acciones terroristas.
"Al final del camino, se está repitiendo. Dos o tres toques de queda, quiere decir que, para el Gobierno, los resultados son positivos", dijo.
No obstante, cuestionó el hecho de que, pese a la declaratoria constante de este tipo de disposiciones, no exista un feedback a la ciudadanía sobre los resultados y su efectividad. Más aún cuando las autoridades señalaron que las organizaciones criminales se han fortalecido e incrementado sus capacidades.
"Hoy nos está atacando, y este ataque, nos obliga a defendernos", indicó.
Bravo insistió en que la lucha contra el crimen organizado será de larga duración, pero exhortó a transparentar el uso de medidas que restringen derechos, como el toque de queda.
"Esto será de larga data", enfatizó.
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