Impulsar la designación de jueces de la Corte Nacional y "limpiar" la Judicatura: los pendientes de Mercedes Caicedo al llegar a la Presidencia
Mercedes Caicedo es la nueva presidenta del Consejo de la Judicatura, así lo resolvió este viernes el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. La designación ocurrió en una sesión extraordinaria que no tomó más allá de 30 minutos y en la que, el presidente Andrés Fantoni, hizo un repaso del proceso de selección, alegando transparencia y legalidad.
La moción para aprobar la designación de Caicedo vino de la consejera Jazmín Enríquez, quien destacó la trayectoria profesional de la actual jueza de la Corte Nacional. Además, planteó que Ramón Echaiz se convierta en su vocal suplente en la Judicatura.
Uno de los dos votos en contra salió del despacho de la consejera Piedad Cuarán, quien emitió varios cuestionamientos en torno al proceso de selección. Uno de ellos, la unificación de los concursos para vocal titular y su suplente, así como de la actuación de la Comisión Técnica.
Tras su designación, Caicedo deberá ser posesionada en la Asamblea Nacional para ejercer formalmente sus funciones. En su plan de trabajo, se estipulan cinco ejes, entre ellos: una revisión integral del reglamento disciplinario y promoción de reforma al Código Orgánico de la Función Judicial, la puesta en marcha de concursos del periodo 2026-2031, la lucha contra la corrupción, la modernización y digitalización de la administración de justicia y la mejora del servicio y seguridad institucional.
Para Ismael Quintana, abogado constitucionalista, no existen muchas expectativas alrededor de la designación de Mercedes Caicedo. No precisamente por su trayectoria, sino por los escándalos en los que se ha visto inmersa la institución que presidirá. Consideró que, a modo de broma, podría hablarse de una suerte de "maldición" de quien ocupa la titularidad de la Judicatura.
A su criterio, el órgano de administración de justicia tiene "deudas enormes" con la ciudadanía y con su propia estructura interna. Una de ellas, es recuperar la confianza en la Función Judicial y, la segunda, "limpiar" figuras cuestionadas que ocupan sus filas.
Desde el punto de vista de la gestión, resulta urgente, dijo, es necesario que Caicedo impulse el proceso de selección de jueces de la Corte Nacional de Justicia el cual, hasta el momento, evidencia un avance nulo. A esto, señaló Quintana, debe sumarse la designación de judicaturas especializadas en materia constitucional, una iniciativa que, tras dos años de aprobarse en la consulta popular, aún no ha sido cumplida.
De acuerdo con Quintana, resulta imprescindible que la designación de Directores Provinciales se apegue a buenos perfiles con alta capacitación y menores cuestionamientos. Solo así, dijo, podrían derrumbarse estructuras irregulares pactadas en administraciones anteriores.
Sobre esta base, consideró importante también acabar con la "superpoderosa figura" del Director General de la Judicatura. Según Quintana, Caicedo debería trabajar en reformas para prescindir de este cargo, cuestionado particularmente por ser una especie de "sexto vocal" que opera desde fuera del Pleno.
Ahora, el reto de Mercedes Caicedo, según Quintana, será configurar una suerte de mayoría en el Pleno del Consejo de la Judicatura que, durante los últimos meses, ha estado comandado por Damián Larco. Será necesario, señaló, que gran parte de dichos funcionarios se alineen a su plan de trabajo para poder ejecutarlo.
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