Son 979 megavatios de generación los que el Gobierno busca incorporar en el sistema nacional interconectado a través del Plan Estiaje 2025-2026. Este panorama, según el presidente del Colegio de Ingenieros Eléctricos de Azuay, Diego Morales, no podría alcanzarse.
Recordó que, aún quedan pendientes 241 megavatios termoeléctricos en Esmeraldas, Salitral y Quevedo. A esto, dijo, se suman otros 260 megavatios que CELEC no ha podido levantar, mientras el ingreso de energía en firme no tiene fecha de funcionamiento.
Otro de los problemas, según Morales, es el estado de la red de transmisión eléctrica. Cuestionó que, en varios años, no se haya generado una inversión significativa para atacar los puntos eléctricamente débiles en varios sitios del país. Para solventar este inconveniente, dijo, se requería una inversión de hasta USD 7.000 millones para contar con un sistema de transmisión que responda a las necesidades del país
Morales reconoció que, si bien el escenario actual es complejo, no podría calificarse como "crítico" y tampoco podría compararse como el año anterior. Sin embargo, debe ser puesto a consideración por las autoridades.
"No hay otra alternativa que cumplir el Plan Maestro de Electricidad", dijo.
Un criterio similar compartió el experto energético, Sebastián Ribadeneira, quien destacó la importancia de robustecer el sistema de transmisión de electricidad. Señaló que, en provincias como Guayas y Los Ríos, se requieren transformadores que permitan ampliar la capacidad de las distribuidoras de CNEL.
Ribadeneira también advirtió la creciente demanda energética en el país. Precisó que, en un comparativo entre el 15 y el 26 de abril del 2024 y el 2025, existe un incremento de entre el 20 y 27% del consumo de electricidad. Incluso, indicó que, en mayo de este año, se registró una demanda de 106 gigavatios/hora, frente a los 94 y 95 gigavatios/hora registrados el pasado mes de abril.
Por ello, enfatizó en que, desde el Gobierno, no se ha cubierto aún el déficit del año pasado, por lo que, de manera emergente, debería incorporarse energía en firme. Explicó que, en el caso de Coca Codo Sinclair, diseñada para aportar con 1.200 megavatios, esta abastece de 400 megavatios al sistema en temporadas no lluviosas. A esto, detalló, debió sumarse la incorporación de una central térmica que introduzca entre 500 y 600 megavatios para suplir la deficiencia energética de la central hidroeléctrica.
"La crisis (energética) jamás terminó. Las lluvias disfrazaron un problema que sigue latente", enfatizó.
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