Seguridad

Militarización y toques de queda focalizados no surtieron efecto; se requiere un cambio en la estrategia de seguridad, afirma experto

Un año y medio después de la declaratoria del conflicto armado interno, el presidente Daniel Noboa mantiene su política de seguridad en estados de excepción focalizados y un robustecimiento de las relaciones con otros países.

El presidente Daniel Noboa declaró un nuevo estado de excepción en las provincias de El Oro, Guayas, Los Ríos y Manabí. A través del Decreto 76, el Primer Mandatario sustenta esta medida en el incremento de los índices de violencia, el cometimiento de delitos y la incidencia de grupos armados organizados en las mencionadas provincias.

La declaratoria tendrá una duración de 60 días, y suspende el derecho de inviolabilidad de domicilio y de correspondencia. Con esto, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional podrán realizar allanamientos en sitios donde existan alertas de la ubicación de criminales.
Para el experto en seguridad, Mario Pazmiño, la militarización y los toques de queda focalizados no han surtido el efecto deseado, por lo que urge un cambio en la estrategia para enfrentar al crimen organizado. Consideró que la presencia disuasiva permanente en territorio es lo que se necesita, debido a la multiplicación de "micro estados delictivos" como Durán y Manta.

En estos sitios, reconoció, existe una mayor confrontación entre grupos armados, debido a su cercanía a puertos y zonas por donde puede salir la droga, el sostén de la economía criminal. Y es precisamente este punto que, dijo, debería atacarse por las Fuerzas del Orden.

Agregó que, otro de los pilares de grupos armados es la cooptación de menores, que responde a la desatención del Estado en sus falencias por proponer planes integrales en materia de seguridad. Puntualizó que, a esto, debe sumarse una planificación en torno a la educación y salud en los barrios más marginados del país para evitar el reclutamiento de niños y adolescentes.

Cooperación internacional

El intercambio de información biométrica de criminales y terroristas es uno de los puntos que se incluyen en el acuerdo suscrito con Estados Unidos y que, según Pazmiño, son un punto alto en la guerra contra el crimen organizado transnacional.

Destacó que el intercambio de oficiales de enlace con Washington servirá para tener un mayor flujo de información e inteligencia, vital para detectar amenazas relacionadas a grupos armados, ligados al narcotráfico.

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