El Ministerio de Defensa señaló que las organizaciones delictivas se han fragmentado tras los operativos de seguridad, lo que ha llevado a extender el toque de queda y ajustar la estrategia militar en el país.
La atomización de los grupos criminales en Ecuador es uno de los efectos que ha dejado la captura de objetivos de mediano y alto valor, según explicó el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo.
El funcionario indicó que estas organizaciones se han dividido en estructuras más pequeñas, lo que ha reducido parte de su capacidad operativa, aunque advirtió que esta fragmentación también podría provocar una expansión de sus actividades en distintos territorios.
Ante este escenario, el Gobierno decidió extender el toque de queda a varias provincias como medida preventiva para contener posibles acciones de estos grupos y reforzar el control del orden público.
Loffredo explicó además que estas disposiciones forman parte de una planificación operativa de 15 días, en la que las Fuerzas Armadas priorizan acciones contra objetivos considerados estratégicos dentro de las estructuras criminales.
Según el ministro, el objetivo de estas operaciones es debilitar la capacidad logística y operativa de las organizaciones delictivas mediante intervenciones focalizadas en distintos puntos del país.

