El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, descartó la posibilidad de que el país enfrente nuevos apagones. Sin embargo, adelantó que existe un diálogo con empresas que más electricidad consumen para analizar dos escenarios: un cambio de su jornada laboral o desconexiones eléctricas un día a la semana.
Se trata de consumidores AV1, que según el ministro serían cerca de 150 empresas. La propuesta es que su jornada sea de martes a sábado o de domingo a jueves para usar el fin de semana.
Roberto Aspiazu, presidente de la Cámara de Energía del Ecuador, consideró que la decisión del Gobierno apunta al mantenimiento de los embalses. Se trata de una opción viable, dijo, ante el escenario de que Colombia vendería a 92 centavos el kilovatio/hora.
En el grupo AV1, señaló Aspiazu, estarían 167 grupos industriales, particularmente en Guayaquil, Durán, Quito y Manta. En el AV2, por su parte, existen cuatro grandes proyectos: dos mineras y dos acerías.
"No queda otra alternativa (...) no nos va a quedando otra opción. Hay que actuar con sensatez", enfatizó.
De acuerdo con Aspiazu, otra de las razones por las cuales no existe un plan de contingencia a la emergencia energética, es la fijación a un modelo estatista. A su criterio, debería abrirse la posibilidad a la generación eléctrica con inversión privada y la diversificación de las fuentes.
Organismos internacionales sugieren que los países deben contar con un 20% de proyectos renovables, entre ellos, fotovoltaicos y eólicos. Sin embargo, lamentó Aspiazu, el escenario de Ecuador no alcanza ni el 2%.
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