Representantes de distintas organizaciones sociales y sindicales sostuvieron un encuentro el 28 de marzo de 2026, en el que acordaron una serie de acciones de movilización que se desarrollarán durante los meses de abril y mayo en diferentes puntos del país.
Entre los participantes estuvieron delegados del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la Unión Nacional de Educadores (UNE), Unidad Popular, así como gremios de jubilados y organizaciones campesinas, quienes coincidieron en la necesidad de articular una agenda común de reclamos.
Durante la reunión, los dirigentes señalaron que las convocatorias previstas para el 1 y 8 de abril, además del 1 de mayo, buscan visibilizar demandas relacionadas con condiciones laborales, defensa de derechos sociales y cuestionamientos a decisiones institucionales.
Uno de los planteamientos expuestos fue la solicitud de cambios en la conducción del Consejo Nacional Electoral, así como el análisis de medidas que, según los colectivos, afectan el funcionamiento de procesos democráticos.
Como parte de sus resoluciones, también anunciaron acciones como marchas, plantones y una convocatoria amplia a distintos sectores sociales y políticos para sumarse a las jornadas previstas, especialmente en la conmemoración del Día Internacional del Trabajo.