Planes de universidades seguras deben adaptarse a la realidad de cada institución con evaluaciones constantes, según exviceministro de Educación
El Gobierno presentó la estrategia nacional de universidades seguras. Se trata de una iniciativa que busca fortalecer la prevención, los mecanismos de alerta y la respuesta institucional frente a situaciones de riesgo que puedan afectar a la comunidad universitaria. La ministra de Educación, Gilda Alcívar, informó que la intervención se ejecutará en 36 instituciones de educación superior priorizadas: 16 institutos superiores tecnológicos y 20 universidades y escuelas politécnicas.
Alcívar detalló que este plan contempla la instalación de una mesa técnica interinstitucional que la integrarán el Ministerio de Educación, Ministerio del Interior, Ministerio de Gobierno, Ministerio de Salud Pública, la Policía Nacional y el ECU 911, encargada de realizar el seguimiento trimestral de las actividades y la evaluación periódica de los resultados.
Para Andrés Chiriboga, exviceministro de Educación, la sociedad en general deberá concentrar esfuerzos compartidos para "devolver a las universidades la seguridad que tuvieron siempre". En NotiMundo Estelar, el analista consideró que la intervención de la Policía en establecimientos debería fijar plazos para cada institución. A esto, debe sumarse planes diferenciados, debido a que no todas las universidades tienen los mismos riesgos, ni la misma realidad.
"Lo más interesante es que se realice un plan adaptado a cada institución de educación superior y ese establecimiento sepa cómo responder y que la Policía sepa cómo reaccionar", dijo.
A criterio de Chiriboga, se debe garantizar la integridad de la comunidad educativa, más allá del patrullaje gestionado por la Policía Nacional. Recordó los estudiantes y trabajadores vienen de distintas partes de la ciudad y, en ese trayecto existe un riesgo de reportarse incidencias de carácter delincuencial.
"No podemos pensar que esto de atender a un sector específico de la ciudad soluciona el problema", indicó.
Para tener un éxito en el plan de universidades seguras, dijo Chiriboga, será importante una medición rutinaria a la efectividad de este mecanismo. A esto, debe sumarse la consideración de que los protocolos se aplicarán en instituciones donde todos sus integrantes son mayores de edad, que merecen conocer de primera mano la intervención que se ejecuta en su entorno.
Finalmente, Chiriboga alertó un posible riesgo en la implementación del mecanismo de seguridad: la pérdida de autonomía como consecuencia de una mala coordinación. Recordó que, históricamente, la cultura universitaria ha reclamado la estigmatización de distintos gobiernos ante protestas sociales, por lo que será un reto no restarles independencia a los establecimientos.
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