Este jueves 11 de septiembre, Guayaquil se convirtió en el escenario de una multitudinaria marcha por la paz y la justicia, convocada por el presidente Daniel Noboa. La movilización comenzó a las 09:00, partiendo desde la calle Olmedo, a la altura del Club de la Unión, avanzó por la avenida 9 de Octubre y finalizó en la intersección con la avenida Simón Bolívar.
Cientos de simpatizantes se concentraron desde tempranas horas en los alrededores del Palacio de Cristal, y llegaron delegaciones en buses desde provincias como Esmeraldas, Chimborazo, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y Tungurahua. Los participantes portaban banderas y globos blancos, además de pancartas con mensajes a favor de la seguridad, la paz y la unidad ciudadana.
La marcha contó con la participación de autoridades locales y nacionales, quienes acompañaron al mandatario en la caminata. Según la vocera de Carondelet, Carolina Jaramillo, la jornada no implicó gastos de fondos públicos.
Al incorporarse a la movilización, Daniel Noboa destacó la importancia de la unidad frente a la violencia y la delincuencia: "Quieren estar de lado de los violadores, de los narcotraficantes, de los criminales... Nosotros no podemos permitir eso. Tenemos que levantar nuestra voz y exigir que podamos decidir en las urnas cuál es la dirección de este país. Ese es el corazón de la democracia: sin posturas impuestas, sin extremismos".
El presidente reafirmó el compromiso con un futuro distinto para Ecuador y agradeció el apoyo de los ciudadanos.
"Seguiremos caminando por el cambio del Ecuador. ¡Viva Ecuador! Guayaquil siempre ha luchado, siempre ha sido rebelde, y seguiremos luchando y cambiando este país".
