Raúl Andrade: La atomización política debilita a los partidos en las elecciones seccionales
En NotiMundo A la Carta, Raúl Andrade, analista político, señaló que, aunque existe la percepción de que las elecciones seccionales funcionan como un termómetro del respaldo al Gobierno, en un país tan fragmentado como Ecuador esa lectura resulta limitada.
Explicó que la política nacional está marcada por pequeños feudos y zonas de influencia local, como Guayaquil, Quito, Manta y varias provincias estratégicas, donde las dinámicas electorales responden a realidades propias. En ese contexto, precisó que, incluso si un movimiento político obtiene una victoria contundente en los comicios, el presidente de la República seguirá siendo el mismo, por lo que el impacto directo sobre el Ejecutivo es reducido.
A su criterio, estos resultados son más relevantes para los partidos políticos, ya que les permiten consolidarse como fuerzas de oposición o de respaldo durante los dos años restantes del actual periodo de gobierno. Respecto a la suspensión de organizaciones políticas como el movimiento RC5, Andrade sostuvo que este escenario genera importantes dificultades operativas para sus integrantes, quienes se ven obligados a buscar alianzas o nuevas plataformas para participar en las elecciones.
Sin embargo, recordó que, en Ecuador, el peso de los liderazgos personales suele prevalecer sobre el de las organizaciones políticas. Por ello, muchos electores migran junto con sus candidatos, siempre que estos logren aparecer en la papeleta.
Sobre los casos de corrupción que involucran a alcaldes y prefectos, así como la demora de las autoridades para sancionar o depurar a los partidos políticos, el analista afirmó que se trata de un problema estructural e histórico, profundamente arraigado en la idiosincrasia del país.
Añadió que, aunque lo deseable sería el surgimiento de nuevos liderazgos, las cúpulas partidarias suelen tener la capacidad de redirigir sus candidaturas hacia otras organizaciones cuando enfrentan inhabilitaciones. En ese sentido, indicó que la verdadera dimensión del respaldo o rechazo ciudadano solo podrá medirse el día de las elecciones.
En cuanto a la disputa electoral, Andrade identificó a Guayaquil, Quito, Cuenca, Manabí y El Oro como los principales campos de batalla, debido a su alta concentración poblacional y al peso político que representan dentro del país.
Finalmente, advirtió que el principal desafío será determinar si estas elecciones contribuirán a fortalecer la democracia o si, por el contrario, seguirán reproduciendo prácticas enfocadas únicamente en la conquista del poder seccional. En ese sentido, subrayó que la democracia implica la construcción de acuerdos en beneficio del interés común. Sin embargo, lamentó que en Ecuador predominen la polarización y el antagonismo, donde con frecuencia cualquier postura contraria es calificada como autoritaria o abusiva.
Mira la entrevista completa
Escucha la entrevista completa