El pronunciamiento se dio en el marco de una rueda de prensa sobre temas de seguridad, donde el funcionario dejó claro que el Gobierno no cederá ante medidas de hecho que busquen desestabilizar al país.
Las declaraciones de Reimberg se producen en medio del anuncio de paralizaciones de transportistas en Pichincha, quienes decidieron suspender el servicio desde el lunes 15 de septiembre. Al gremio se han sumado taxistas, transporte escolar y turístico.
El ministro señaló que entiende las preocupaciones del sector, pero defendió la decisión económica tomada por el Ejecutivo. Aseguró que el incremento del precio del diésel busca frenar el contrabando de combustibles en las fronteras y garantizar un uso más eficiente de los recursos estatales.
Por su parte, la Conaie calificó la medida como un "nuevo paquetazo" y advirtió que el malestar social podría escalar si no se revisa la decisión.
Reimberg reiteró que las fuerzas del orden permanecerán atentas y actuarán para evitar hechos de violencia que pongan en riesgo a la ciudadanía.