"Somos pueblos pacíficos", dice la nacionalidad Pakkiru de Pastaza y ratifica su movilización indefinida contra el Gobierno
En el tercer día de paro nacional, el presidente Daniel Noboa arremetió nuevamente contra los dirigentes sociales que se oponen a las políticas del Gobierno y consideró que actos terroristas "se han disfrazado de protestas". Desde la provincia de Imbabura, el Primer Mandatario cuestionó la legitimidad de líderes indígenas y los acusó de presionar a la población para participar en las movilizaciones.
La CONAIE denunció el bloqueo de las cuentas bancarias de dirigentes de la Confederación. Según la organización, esta medida se habría adoptado sin una orden judicial previa, y busca "asfixiar la organización social", en medio del paro nacional. Desde Pastaza, Marlon Vargas, presidente de la CONAIE, ratificó la unidad del movimiento indígena y exhortó al Gobierno a cesar la represión por parte de la Fuerza Pública.
Nacionalidades indígenas de Pastaza se sumaron también al paro nacional convocado por la CONAIE. La organización denunció que en el cantón Santa Clara existe una fuerte presencia policial y militar a la que calificaron como una "estrategia de intimidación".
Luis Canelos, presidente de la nacionalidad Kichwa de Pastaza - PAKKIRU, consideró que la eliminación del subsidio al diésel fue "la gota que derramó el vaso" para definir una movilización indefinida y progresiva en contra del Gobierno.
El dirigente rechazó las declaraciones del Ejecutivo que apuntan a supuestas presiones a comunidades para participar en el paro nacional, y negó también que existan pretensiones violentas por parte de los pobladores. Canelos aseguró que los líderes de las comunidades tienen bien definidos a sus integrantes, por lo que sería fácil identificar a infiltrados dentro de las protestas.
"Somos pueblos pacíficos (...) si dentro hay grupos infiltrados que buscan generar caos con otros objetivos, no vamos a estar de acuerdo con eso", enfatizó.
Los bloqueos de vías y carreteras en medio de las manifestaciones generan afectaciones al resto de la población, pero son "temporales", reconoció Canelos, al señalar que estas medidas podrían resolver a largo plazo las "principales necesidades del país".
Sus principales preocupaciones como nacionalidad kichwa de Pastaza son además la apertura de la ronda petrolera suroriente que afectaría a las comunidades, y la inseguridad creciente ocasionada por grupos armados. Recordó también que, durante la segunda vuelta, la Confeniae anunció su respaldo al actual presidente Daniel Noboa y que, tras el incumplimiento de acuerdos, este le fue retirado.
"No se puede dialogar con este Gobierno", dijo Canelos al condicionar que una eventual conversación con las autoridades se cerrará a la posibilidad de suspender la ronda suroriente en la Amazonía. A su criterio, la "imposición" del catastro minero y petrolero perjudicará el territorio de comunidades indígenas en la zona sur de la región.
"Si el Gobierno dice: no vamos a la ronda sur-oriente, entonces habrá diálogo", sentenció.
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