75.000 policías y militares se desplegaron para ejecutar operativos en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas.
"No queremos toparnos con personas que estén desafiando el toque de queda", advirtió el ministro del Interior, John Reimberg, previo a la entrada en vigor de la medida. Quienes incumplan con el toque de queda, podrían enfrentar de 1 a 3 años de cárcel.
Reimberg también alertó que se ha dispuesto a las fuerzas del orden el "uso necesario, progresivo, de la fuerza contra los grupos criminales y sus economías", en esta nueva fase de la guerra interna.
En NotiMundo al Día, Luis Córdova, investigador del Observatorio Ecuatoriano de Conflictos, consideró que esta vez se podrían generar mejores resultados que en ocasiones anteriores, por el contexto en que se decidió la medida: la colaboración del Comando Sur de Estados Unidos.
"Esto cambia de manera importante algunos factores", apuntó.
Según Córdova, lo que ha hecho el presidente Daniel Noboa es convertir a Ecuador en el primer laboratorio de la "guerra cinegética", que consiste en perseguir al enemigo como una presa.
Indicó que la semana pasada se hizo público que Palantir Technologies, empresa que ha venido trabajando estrechamente con el Pentágono, presentó su último sistema de interoperabilidad de datos, para dar objetivos militares precisos en tiempo real a quienes ejecutan las intervenciones.
"Son públicos y notorios los acercamientos que ha logrado el presidente Noboa con Palantir; lo que estamos observando es la primera vez en que el Pentágono, a través del Comando Sur, va a poner a prueba en tiempo real esta herramienta anunciada la semana anterior", dijo.
Lo segundo, dijo Córdova, es que "si esto coopera y coadyuva para los propósitos de reducir la criminalidad y violencia en estas zonas, se ha relegitimado el Gobierno en su Estado de guerra".
Córdova alertó que el uso de esta tecnología podría ser contraproducente, porque al estar todavía en fase de pruebas no se puede garantizar que ataque únicamente al enemigo, sino que podría provocar daños colaterales.
Por otro lado, dijo que en medio de esto existen problemas que no han sido atendidos, como el descuido sistemático de otras crisis (seguridad social y salud, por ejemplo). Si el Gobierno no atiende adecuadamente estas dimensiones, se configura un interés por consolidar un Gobierno que sea meramente un Estado de guerra, dijo.
"El gran problema del Ecuador tiene mucho que ver con esta desatención en ámbitos que rebasan la seguridad", acotó.
Presencia del FBI en Ecuador
Córdova recordó que el FBI tiene presencia en 180 países a nivel mundial, y la oficina instalada en Quito es la quinta en Latinoamérica. "No podemos decir que con su presencia se resuelve la inseguridad", sostuvo. Agregó que la agencia se encargará de la investigación de grandes procesos de lavado de activos o crimen organizado transnacional que tengan ver con el sistema financiero estadounidense.
"El problema es que Ecuador, en lugar de depurar y fortalecer sus instituciones, está externalizando las funciones del Estado; esta es una mentalidad gerencial propia del presidente Daniel Noboa", puntualizó.
Mira la entrevista completa:
Escucha la entrevista completa: