Tras el anuncio del presidente Daniel Noboa sobre la eliminación del subsidio al diésel mediante el Decreto 126, los gremios de transporte de Ecuador comenzaron a organizar reuniones con carácter urgente para evaluar el efecto de la medida.
La Federación de Transporte Terrestre de Pichincha convocó a sus socios y a representantes de las operadoras públicas a un encuentro extraordinario, advirtiendo que el aumento del galón de diésel de USD 1,80 a USD 2,80 podría afectar los costos operativos del sector y la economía de los usuarios.
Representantes del transporte pesado señalaron que la decisión fue sorpresiva y que no se había socializado previamente con las bases. Según Jorge Pérez y Carlos Brunis, dirigentes del sector, el lunes se discutirá la posición de los transportistas a nivel nacional.
Por su parte, Pablo Carlosama, presidente de la Asociación de Transporte Pesado, calificó el tema como "álgido" y adelantó que sostendría reuniones con dirigentes nacionales para definir próximas acciones.
Aunque el Gobierno ha anunciado mecanismos de compensación para evitar que el aumento del diésel se traslade al pasaje, los transportistas advierten que la medida solo tendría carácter temporal. Además, organizaciones indígenas han manifestado su rechazo y anuncian acciones de resistencia ante la decisión.