Un supuesto centro de rehabilitación en el norte de Quito fue cerrado por las autoridades tras comprobarse que operaba sin permisos legales y bajo condiciones degradantes. La intervención fue liderada por la Agencia Metropolitana de Control (AMC), que determinó que el establecimiento, localizado en el sector de La Bota, utilizó una Licencia Única de Actividades Económicas (LUAE) falsificada desde enero de 2022.
Además, según informó el supervisor de la AMC, Gustavo Chiriboga, el documento fue replicado de forma irregular en 2023 y 2024, lo que motivará sanciones económicas por más de USD 11.000, y acciones penales por la falsificación de documentos públicos, delito que contempla penas de hasta siete años de prisión.
Durante la inspección, se hallaron 22 personas hacinadas en espacios reducidos. Algunas de ellas denunciaron que eran obligadas a ingresar en piscinas con agua helada como método de "corrección" y también señalaron haber sufrido agresiones físicas. Los familiares pagaban hasta USD 150 mensuales por estos supuestos tratamientos.
La AMC recordó a la ciudadanía que puede verificar la legalidad de estos centros en los balcones de servicios del Municipio de Quito, ubicados en las distintas administraciones zonales. La institución exhortó a denunciar cualquier irregularidad para evitar que este tipo de prácticas se repitan.
