Ante estos reclamos, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, aseguró este martes que no se realizará ninguna revisión de la tasa al menos hasta finalizar el mes.
En NotiMundo A La Carta, el concejal de la capital, Michael Aulestia, lamentó que la administración municipal no tenga previsto ajustar los cobros durante febrero, lo que demuestra, según él, una desconexión con la realidad económica de las familias quiteñas.
El concejal explicó que el drástico aumento en las planillas, que en algunos casos supera el 2.300 %, se debe a una combinación de error técnico, deficiente planificación y falta de voluntad política.
Señaló que el problema central radica en el cambio del sistema de recaudación de la Empresa Eléctrica al de la Empresa de Agua Potable. Mientras la eléctrica atiende a 1,1 millones de abonados, la compañía de agua cuenta con apenas 750.000, generando distorsiones graves, especialmente en edificios con un solo macromedidor que ahora son catalogados incorrectamente como consumo comercial.
El político agregó que la responsabilidad recae directamente en el alcalde, quien tiene la facultad exclusiva de presentar proyectos de ordenanza tributaria. Por ello, insistió en la necesidad de suspender el cobro de manera inmediata hasta que se corrijan distorsiones y propuso que el Municipio asuma el costo del servicio, estimado en 6 millones de dólares mensuales, utilizando los recursos no ejecutados del presupuesto del año anterior, que alcanzaron los 180 millones.
Finalmente, Aulestia lamentó que la disputa política entre el Municipio y el Gobierno Nacional esté pasando factura a los ciudadanos, quienes se ven perjudicados por conflictos que calificó como "estériles".
Mira la entrevista completa
Escucha la entrevista completa
