Quito atraviesa un periodo de días secos y altas temperaturas, conocido como veranillo, que ha generado un aumento significativo en el consumo de agua potable y ha puesto bajo presión a varios sistemas de abastecimiento de la ciudad. Frente a este escenario, la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) implementó un cronograma temporal de distribución para garantizar el suministro.
De acuerdo con los reportes técnicos, algunos sistemas estratégicos registran entre siete y diez días sin precipitaciones, lo que ha provocado que la demanda diaria de agua por habitante se incremente de forma considerable. Entre las infraestructuras más afectadas están las conducciones Occidentales Norte y Sur, el Sistema Integrado Papallacta, Mica-Quito Sur y las Conducciones Orientales.
La situación también se refleja en los valles de Cumbayá, Tumbaco, Los Chillos y El Quinche-Guayllabamba, donde, si bien los niveles aún se mantienen dentro de rangos normales, el alto consumo acelera el descenso de las reservas.
Ante este panorama, Epmaps hizo un llamado a la ciudadanía para reducir el uso del agua, priorizar duchas cortas, evitar el lavado de vehículos, limitar el riego de jardines y reutilizar el líquido en actividades domésticas.
El plan temporal de distribución se aplica desde el 13 de diciembre y tendrá una duración aproximada de ocho días, con el objetivo de estabilizar el sistema Bellavista-Collaloma-Calderón, que abastece a sectores del norte de Quito como Calderón, San Antonio de Pichincha y Calacalí.
Como parte del plan de contingencia, tanqueros reforzarán el abastecimiento en las zonas más afectadas. En sectores como Marianas II, el suministro se realizará entre 09:00 y 05:00; en San Juan Bajo, de 21:00 a 05:00; y en San Juan Alto, el apoyo se brindará de 23:00 a 05:00.
Las autoridades señalaron que esta medida es temporal y busca recuperar el equilibrio del sistema mientras se normalizan las condiciones climáticas y operativas.
