La Policía Nacional abrió una investigación tras el hallazgo de 1.385 piezas óseas en una unidad educativa del sector de Chimbacalle, en el sur de Quito. Los restos fueron encontrados por el personal de limpieza mientras realizaba actividades rutinarias dentro del plantel.
De acuerdo con información oficial, los conserjes detectaron un saco enterrado bajo el terreno de la institución y alertaron de inmediato a las autoridades. Al llegar al lugar, los agentes verificaron que las osamentas estaban distribuidas en cuatro fundas plásticas.
El levantamiento de los restos fue efectuado por personal de Criminalística durante la tarde del lunes 12 de enero, como parte de las diligencias iniciales para determinar el origen de los huesos.
La Policía confirmó el hallazgo y señaló que las unidades especializadas continúan con los análisis técnicos para establecer si se trata de restos humanos o de otra especie. Hasta el momento, no se ha emitido una hipótesis oficial sobre su procedencia.
Las autoridades indicaron que, una vez que existan resultados concluyentes de los peritajes, se informará oportunamente a la ciudadanía a través de los canales institucionales.
Este hecho generó atención pública debido a antecedentes recientes en la zona metropolitana de Quito, donde en años anteriores se han registrado hallazgos de restos óseos vinculados a investigaciones judiciales, actualmente resueltas por las autoridades competentes.
