Relaciones comerciales

Acuerdo de comercio con EE.UU. permitirá "recortar el daño" de los aranceles, pero mantiene al Ecuador en un "territorio negativo"

Un acuerdo de comercio recíproco se alista entre Ecuador y Estados Unidos, un año después de la imposición de aranceles desde Washington.

Ecuador y Estados Unidos concluyeron las negociaciones para un acuerdo de comercio recíproco, el cual se firmará en las próximas semanas. El Ministerio de Producción anunció que este tratado representa una nueva plataforma para promover "la prosperidad", ampliar y diversificar el comercio, así como las inversiones bilaterales.

En noviembre del 2025, ambos países ya establecieron un marco para el Acuerdo de Comercio Recíproco. Entre ellos, reducir o eliminar aranceles en sectores clave para los Estados Unidos, incluidos maquinaria, productos de salud, químicos y otros artículos. Además, planteaba que Washington se comprometa a derogar sus tarifas recíprocas impuestas al Ecuador.

Para el analista económico, Alberto Acosta Burneo, el acuerdo comercial con Estados Unidos resultará limitado si no se incluyen beneficios arancelarios para productos como el camarón, el atún y las flores. Esto, debido a que una sobretasa por encima de sus principales competidores le restaría la posibilidad de ingresar con fuerza en el mercado internacional.

Un ejemplo de esto, es el camarón. Si bien el tratado aún no está cerrado, este producto no se contempla en la eliminación de la sobretasa del 15%. Lo ideal, dijo, es que la negociación establezca una reducción a al menos 10%, debido a las conversaciones con la India que le otorgaron un arancel más reducido para competir en el mercado.

"El resultado de este acuerdo debe entenderse como esa asimetría de fuerzas con un país (Estados Unidos) que está dispuesto a usar todo su poder económico para llegar a acuerdos que no necesariamente sean beneficios para ambas partes", indicó.

Otros productos como el cacao y el banano no se verán afectados, según Acosta Burneo, pero la idea de Estados Unidos apunta hacia otro objetivo: limitar el ingreso de cualquier producto con algo de valor agregado. Consideró que esta actitud de Washington evidencia un cierre de sus mercados para presionar a sus socios a abrir su oferta a la Casa Blanca.

"En pocas palabras, lo que se permite es recortar el daño, pero estamos dentro de un territorio negativo al final del día", precisó.

Si bien la labor del Gobierno ecuatoriano ha sido reducir el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos, el cierre del mercado norteamericano, según Acosta Burneo, podría ocasionar la migración de relaciones comerciales hacia otros socios.

En el caso de Ecuador, señaló, la Unión Europea y China se han convertido en actores importantes dentro de la economía nacional en cuanto a exportaciones se refiere. Por ello, insistió en que el país debería diversificar su oferta exportable e impulsar la suscripción de acuerdos comerciales con otros países para paliar la relación en desventaja que se mantiene con Estados Unidos.

"Vamos a tener que buscar oportunidades en otros mercados que sí quieran abrirse al mercado internacional", enfatizó.

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