El Ministerio de Hacienda explicó en el decreto que «el aumento de la autorretención en la fuente en el año gravable 2025 disminuiría el anticipo que deben liquidar y pagar los contribuyentes en el año gravable 2026», lo que supone el recaudo adicional de unos 13 billones de pesos (unos 3.169 millones de dólares) en este ejercicio fiscal.
Entre las actividades afectadas están la extracción de hidrocarburos, esmeraldas, minerales y otros materiales, así como sectores industriales como el textil, automotriz, alimentario, farmacéutico, construcción, comunicaciones, transporte, turismo, salud y educación.
También la producción agrícola de cereales, arroz, hortalizas, tabaco, plantas textiles, frutas tropicales, plátano, café, caña de azúcar, flores, palma de aceite y especias, además de la cría de ganado bovino, equinos, ovejas, cerdos, aves y otros animales.
Preocupación desde diversos sectores
La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, afirmó que el decreto es «una reforma que da pan para hoy y hambre para mañana» y lo calificó como una «irresponsabilidad fiscal» que exprime la caja de las empresas para tapar el hueco de este año pero crea otro más grande para el siguiente.
Lacouture ejemplificó: «como si le cobraran a una panadería los impuestos por los panes que espera vender el próximo mes, aunque hoy no haya vendido ni uno».
Esto implica un «cobro anticipado de impuestos aún no generados, menos liquidez para operar, aumento de costos y precios» y un «riesgo real de desempleo y cierre de empresas».
El exministro de Hacienda José Manuel Restrepo señaló que el decreto es «una reforma tributaria encubierta que adelanta ingresos del 2026 al 2025 a costa del flujo de caja de las empresas», exprimiendo su liquidez, obligándolas a endeudarse y poniendo en riesgo el empleo.
Además, dijo que deja una «bomba fiscal al próximo Gobierno» al anticipar recursos futuros, lo que generará un hueco gigante en las finanzas públicas en 2026.
Reforma hundida en diciembre
El Gobierno aseguró que el hundimiento en diciembre pasado del proyecto de ley para una segunda reforma tributaria, que buscaba recaudar 9,8 billones de pesos (unos 2.389 millones de dólares) para financiar el presupuesto de 2025, lo obligó a hacer recortes.
La oposición considera que los recursos adicionales de la reforma no aprobada son un porcentaje pequeño del presupuesto nacional y que el Gobierno debería reducir el gasto en viajes y propaganda.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que heredó una elevada deuda pública y que, junto a la política monetaria del Banco de la República, ha llevado a una situación difícil que el Gobierno ha tratado de manejar sin mayor costo para los más pobres.
Fuente: EFE
