El gobierno de Estados Unidos ha aumentado su presencia militar en el Mar Caribe con el envío de un crucero de misiles guiados y el submarino de ataque nuclear USS Newport News, que se espera lleguen a la región a inicios de septiembre. Esta movilización se suma a los más de 4.500 soldados norteamericanos desplegados, quienes, según la administración de Donald Trump, tienen como misión combatir a los cárteles de droga en América Latina.
El USS Newport News, integrante de la Fuerza Submarina del Atlántico, es un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear, considerado una pieza clave de la Armada de Estados Unidos. La Casa Blanca enfatizó que no dudará en utilizar todos los recursos necesarios para frenar el tráfico de drogas hacia su territorio.
Por su parte, el presidente venezolano Nicolás Maduro minimizó la amenaza y llamó a los ciudadanos a unirse a las milicias bolivarianas para proteger la soberanía del país. Maduro insistió en que Venezuela se mantiene como un territorio libre de narcotráfico y rechazó cualquier intento de intervención externa.
Este despliegue militar se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y Caracas, mientras ambos gobiernos mantienen posturas firmes sobre seguridad y soberanía en la región.