Narcotráfico

Estados Unidos Retira a Colombia la certificación en la lucha antidrogas

La administración estadounidense decidió retirar a Colombia la certificación de aliado estratégico en la lucha contra el narcotráfico, lo que refleja el deterioro en las relaciones bilaterales. Aunque Bogotá reporta cifras récord en decomisos y destrucción de laboratorios, el gesto es interpretado como un fuerte golpe diplomático.

Estados Unidos retiró este lunes a Colombia la certificación de cooperación en la lucha antidrogas, una calificación que evalúa anualmente a más de veinte países productores y distribuidores de estupefacientes. La medida supone un revés para la administración de Gustavo Petro, en medio de la ofensiva contra organizaciones como el Clan del Golfo, el ELN y disidencias de las FARC.

La descertificación, vigente desde 1986 como requisito para el desembolso de ayuda internacional, implica un riesgo para los más de 380 millones de dólares que recibe Colombia cada año en cooperación militar y social. Parte de esos fondos están destinados al mantenimiento de helicópteros Black Hawk, clave en las operaciones antinarcóticos.

Desde Bogotá, el presidente Petro calificó la decisión como una afrenta: "Nos descertifican después de tantos muertos, policías, soldados y civiles que han enfrentado el narcotráfico", expresó. A su vez, insistió en que Colombia seguirá promoviendo un cambio de enfoque frente a una guerra contra las drogas que considera fracasada.

El gobierno colombiano argumenta que los resultados respaldan sus esfuerzos. Solo en 2025, las autoridades han incautado 700 toneladas de cocaína y desmantelado 4.570 laboratorios clandestinos, cifras históricas según el Ministerio de Defensa. Sin embargo, la ONU reporta un crecimiento sostenido en los cultivos de coca, que ya alcanzan las 253.000 hectáreas, con una producción anual de al menos 2.600 toneladas de cocaína.

Colombia ya había sido descertificada en 1996, durante la presidencia de Ernesto Samper, en medio del escándalo por el presunto financiamiento del Cártel de Cali a su campaña. Entre 2000 y 2018, Estados Unidos destinó más de 10.000 millones de dólares al país sudamericano bajo el Plan Colombia.

Las tensiones entre Petro y el presidente Donald Trump han marcado un deterioro en las relaciones diplomáticas, agravadas por las críticas del mandatario colombiano a la política migratoria estadounidense y al despliegue de buques en el Caribe. Para Petro, estas acciones constituyen una intromisión, mientras que Washington insiste en reforzar su estrategia de interdicción marítima.