"La fe es lo último que se pierde": labores de rescate en La Guaira, Venezuela, continúan con la esperanza de recuperar a personas con vida
1.943 fallecidos y 10.571 heridos es el último balance de la tragedia en Venezuela, según informó el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. Al cumplirse el sexto día de los sismos de magnitud de 7.2 y 7.5 que sacudieron el país, hay más de 28 mil personas afectadas y 6.461 rescatados.
Manuel Da Silva, periodista de Televen TV, relató el complejo panorama en La Guaria. Desde la zona residencial en Caraballeda, brigadas de rescate trabajan en la localización de al menos 15 cuerpos que permanecen debajo de los escombros. Esto, mientras tecnología proporcionada por Estados Unidos revela que, en esa zona, cerca de 100 personas esperan por ser rescatadas con vida.
Desde los equipos especializados nacionales, se solicita insumos y maquinaria para cumplir con sus labores. A esto, se suma una escasez de alimentos y artículos médicos que, al superar el sexto día luego de la tragedia, se hace presente en el estado de La Guaira.
Al caminar por las calles del Estado, se puede observar marcas en los edificios. Según Da Silva, son señales que realizan los equipos de rescate nacionales e internacionales para mostrar que la estructura fue revisada y no restan personas atrapadas o cuerpos que rescatar allí.
También existen cuestionamientos a las labores de las autoridades. De acuerdo con Da Silva, la respuesta del Cuerpo de Seguridad ha sido lenta, por cuanto las personas afectadas dependían inicialmente de la solidaridad de la población y equipos de rescate internacional.
Mientras las brigadas trabajan en las zonas de desastre, el clima no ayuda en absoluto. El sol intento y la humedad propia de un lugar costero como La Guaira agiliza el proceso de descomposición de los cuerpos atrapados y el desgaste de quienes aún esperan su rescate.
Algunos de los afectados, según Da Silva, son trasladados a la zona oriente del país. Esto, frente al colapso de los hospitales en Caracas y la gran cantidad de heridos en La Guaira.
Los sistemas de comunicación tampoco funcionan en las zonas de la tragedia. Los afectados se contactan con sus familiares de manera escueta mientras avanzan las labores de rescate en un ambiente que, según Da Silva, aún es de esperanza.
"Sí hay esperanza (...) la fe es lo último que se pierde", sentenció.
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