Tensiones en América

Las dictaduras se quedan solas en Latinoamérica: captura de Nicolás Maduro es un "giro radical" en el escenario geopolítico

Un hecho histórico se marcó el 3 de enero del 2026, tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense.

'Resolución Absoluta' fue el nombre de la operación estadounidense que derivó en la detención de Nicolás Maduro en Venezuela. La intervención fue autorizada la noche del viernes por el presidente Donald Trump y ejecutada por las Fuerzas Armadas norteamericanas la madrugada de este 3 de enero.

El republicano aseguró que el operativo no dejó soldados estadounidenses fallecidos, y no descartó la posibilidad de una segunda ola de ataques.

Antes del mediodía, el presidente Trump compartió una imagen del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos, a bordo del buque USS Iwo Jima rumbo a Nueva York.

Allí, el líder chavista deberá enfrentar cargos por Conspiración de narco-terrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de armas y artefactos destructivos, y conspiración para poseer armamento y artefactos destructivos contra Estados Unidos. Mientras tanto, señaló Trump, Estados Unidos administrará Venezuela, hasta garantizar una "transición ordenada".

Como "histórica", calificó el periodista y analista internacional, Jorge Ortiz, a la intervención de Estados Unidos que derivó en la captura de Nicolás Maduro, al recordar que, durante más de 20 años, el régimen chavista tomó el poder de Venezuela y se originó un éxodo masivo de 7.9 millones de venezolanos.

Pero sobre esta base, dijo, se plantean varias interrogantes. Entre ellas, lo que ocurrirá con el Ejército Bolivariano, conocido por su cercanía firme con el gobierno de Maduro, y el respaldo que pueda brindar este a Delcy Rodríguez, la vicepresidenta en funciones, y otras figuras como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino.

Ortiz señaló que, incluso con la caída de Maduro, existen varios elementos del régimen que podrían permanecer en distintas instituciones. Esto, mientras, consideró legítima la llegada al poder de Edmundo González, quien fue el contendiente de Maduro en las elecciones del 28 de julio del 2024.

Un criterio similar compartió el analista internacional, Fausto Pretelin, quien consideró que esta acción desembocará en un giro radical en términos geopolíticos en un escenario en el que la izquierda "se va quedando sola" en Latinoamérica.

"Es un giro radical en donde se quedan las dictaduras solas y México y Brasil tratando de defenderlos", dijo.

El debilitamiento del régimen tras la captura de Maduro, según Pretelin, se evidenciará en el respaldo que sus líderes tengan frente al Ejército Bolivariano. Señaló que, de existir filtración de información para la ejecución del operativo, la cohesión del gobierno se vería afectada.

Una mirada a futuro

Mucha expectativa envuelve al futuro de Venezuela, según Jorge Ortiz, pero lo que se debería evitar, dijo, es el estallido de una especie de guerra civil, entre quienes respalden el régimen y quienes celebran la caída de Nicolás Maduro.

En la región, señaló, podría evidenciarse un cambio de rumbo en la tendencia política, pero con dos escenarios posibles: el fin de la "izquierda turbulenta, radical e ineficiente" y un antiamericanismo arraigado que ponga en riesgo el "triunfo a corto plazo".

"Podría ser que el socialismo del siglo XXI se convierta en una reliquia del pasado", indicó.

De acuerdo con Fausto Pretelin, Donald Trump violentó el derecho internacional al incursionar en otro país para detener a su presidente, sin embargo, destacó la importancia de recordar la ilegitimidad del gobierno de Nicolás Maduro y los delitos de lesa humanidad vinculados a su figura.

"Hay que celebrar la caída de un dictador, porque tiene muchas muertes en su espalda", sentenció.

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