Al menos 18 buses quedaron reducidos a cenizas en el distrito de Ate, en Lima, tras un incendio que, según los gremios del transporte, estaría vinculado a redes de extorsión que desde hace meses hostigan a las empresas del sector.
El siniestro se registró en la madrugada dentro de una playa de estacionamiento privado, donde permanecían vehículos de tres operadoras distintas. Un guardia del lugar relató que una explosión dentro de uno de los buses habría detonado el incendio, que rápidamente se propagó al resto de las unidades estacionadas.
Quince unidades del Cuerpo General de Bomberos trabajaron durante varias horas para apagar las llamas. Los propietarios de los buses destruidos señalaron que la pérdida total de sus vehículos los deja sin sustento y con deudas difíciles de asumir.
La situación ha encendido alarmas en el gremio. Miguel Palomino, presidente de la Asociación Nacional de Conductores, aseguró que las amenazas y ataques se han vuelto recurrentes. "Las extorsiones ya llegaron al límite. Denunciar es un riesgo: pueden atentar contra nosotros o contra nuestras familias", expresó.
En lo que va del año, al menos cinco empresas han sido blanco de ataques similares. Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, afirmó que los hechos no son aislados. "Son demasiadas coincidencias. Las bandas de extorsión están actuando a su antojo", cuestionó.
Los gremios exigieron al Gobierno peruano reforzar la seguridad y avanzar en investigaciones que permitan frenar esta cadena de ataques que mantiene en zozobra al sector.
