Una nueva emergencia natural sacudió al extremo oriente de Rusia este 30 de julio. Tras el potente sismo de magnitud 8,8 registrado frente a las costas de la península de Kamchatka la noche anterior, el volcán Kliuchevskoi —el más alto de Eurasia con 4.750 metros— entró en erupción, generando preocupación en la comunidad científica y las autoridades locales.
La actividad volcánica fue confirmada por servicios geofísicos, que reportaron flujos de lava, explosiones y una intensa luminiscencia en la cima del volcán. A pesar de la espectacularidad del fenómeno, hasta ahora no se han reportado daños ni víctimas.
Aunque la cercanía temporal y geográfica entre ambos eventos ha generado dudas, el Servicio Geofísico de Rusia no ha establecido una relación directa entre el terremoto y la erupción. La península de Kamchatka, con una treintena de volcanes activos, es una de las zonas más sísmicamente activas del planeta.
Las autoridades locales ya han levantado la alerta de tsunami decretada tras el sismo, mientras los expertos continúan monitoreando la evolución del Kliuchevskoi y sus posibles repercusiones.